Yolanda Caballero
TIJUANA, B.C., 31 de julio de 2025.– La escena fue tan inusual como perturbadora. En plena Vía Rápida Poniente, un hombre caminaba con un perro muerto a cuestas. El husky, blanco con gris, colgaba sobre su espalda con manchas de sangre visibles en el cuello. Así fue descubierto por agentes de la Policía Municipal de Tijuana durante un recorrido de vigilancia, y ahora el caso ha desatado indignación ciudadana y una investigación penal.
El sujeto, identificado como Araffat “N”, de 54 años, fue detenido de inmediato. Presentaba mordeduras en ambas manos, aparentemente causadas por un canino. Tras constatar que el animal se encontraba sin vida, los agentes lo pusieron a disposición de la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y Contra los Animales, que ya abrió una carpeta de investigación por el probable delito de maltrato o crueldad animal.
La Fiscalía General del Estado, encabezada por la Dra. María Elena Andrade Ramírez, confirmó que se ordenaron diligencias urgentes: acordonamiento del área, internamiento del detenido, el levantamiento del cuerpo del husky y la necropsia forense para determinar con precisión la causa de la muerte del animal.
Aunque las circunstancias del hecho aún son confusas, lo cierto es que este caso ha vuelto a encender el debate sobre la violencia contra los animales en Baja California.
“Vamos a investigar y llegar hasta las últimas consecuencias. El maltrato animal también es un delito y debe sancionarse con toda la fuerza de la ley”, afirmó una fuente cercana al caso.
La Fiscalía reiteró su compromiso con la protección de los animales y llamó a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de crueldad. Por lo pronto, Araffat “N” enfrenta una investigación formal mientras el peritaje forense busca esclarecer si la muerte del husky fue accidental, defensiva o el resultado de una agresión deliberada.











