Yolanda Caballero
En Baja California, donde los accidentes viales vinculados al alcohol siguen cobrando vidas —especialmente entre jóvenes—, una nueva iniciativa busca poner alto definitivo a esta problemática. La diputada Michel Sánchez Allende presentó este martes una propuesta de reforma a la Ley de Alcoholes y a la Ley de Movilidad Sustentable y Transporte, con el objetivo de prevenir tragedias a través de acciones concretas.
El planteamiento central: hacer obligatorias las campañas de concientización sobre consumo responsable, promover el uso de conductores designados, y establecer puntos fijos y móviles de revisión con alcoholímetro en toda la entidad.
“La ley actual no contempla mecanismos claros frente al consumo de alcohol y sus consecuencias en la movilidad. Necesitamos actuar con contundencia, no solo reaccionar ante las estadísticas”, advirtió Sánchez Allende desde el Congreso local.
La propuesta aboga también por:
- 📍 Campañas permanentes en colaboración con bares, restaurantes y medios de comunicación.
- 🚕 Impulso a convenios para zonas de ascenso seguro.
- 👥 Mayor participación ciudadana en los Consejos Consultivos Municipales.
- 📊 Uso de estadísticas confiables para diseñar políticas públicas con base en evidencia.
De acuerdo con la legisladora, Tijuana y Mexicali concentran el mayor número de ingresos hospitalarios por incidentes relacionados con el alcohol: desde choques vehiculares hasta atropellamientos con consecuencias fatales. La mayoría de las víctimas son jóvenes de entre 18 y 35 años.
“La prevención no puede seguir siendo un discurso. Necesitamos un sistema de movilidad donde las decisiones personales no pongan en riesgo la vida de otros”, subrayó.
Las reformas también plantean la coordinación efectiva entre municipios, autoridades de tránsito y movilidad, establecimientos de venta de alcohol y sociedad civil organizada. La visión de fondo: cambiar la cultura vial desde la raíz, con responsabilidad compartida.
Si se aprueban estas modificaciones, Baja California podría convertirse en uno de los primeros estados en establecer por ley una estrategia integral y permanente de combate a la conducción bajo influjo del alcohol, elevando el estándar en materia de seguridad vial.











