Marina del Pilar es un hito en la política de Baja California. No sólo es la persona más votada en una elección para gobernar el estado, sino que ahora, con su viaje a Washington elevó las relaciones del estado al corazón de la capital de Estados Unidos, lo que representa grandes oportunidades de inversión.
Lo cierto es que con el viaje se logró realizar un acuerdo con Amazon para que se puedan comercializar los productos de las pequeñas y medianas empresas de Baja California, así como con Tesla, sí, la empresa que tanto dio de qué hablar con Nuevo León, para incluir al estado en su cadena de valor. No es poca cosa.
Como no es poca cosa que el Instituto Cultural Mexicano esté mostrando por un mes el arte de los pueblos originarios y el arte en general de los creadores de Baja California a nivel internacional. Es una suma de cuestiones que hacen que el viaje de la gobernadora valga la pena y que le da una dimensión histórica a la presencia de la gobernadora en territorio estadounidense.
Una verdadera muestra de que cuando se quiere se puede y mientras hay gente en el estado que quiere dividir con base en el odio y el resentimiento la gobernadora en Estados Unidos logró cerrar un nuevo vuelo entre Phoenix y Tijuana por parte de American Airlines, avanzar hacia el turismo de cruceros y abrir la puerta a nuevos eventos del tan redituable turismo de reuniones en 2024.
Ahí las diferencias entre quienes están gobernando y quienes quieren mantenerse en la política a costa de fomentar el resentimiento.













