Alrededor de 70 enfermeros del Hospital General de Tijuana se encuentran en un paro laboral debido a la falta de pago de sus quincenas desde noviembre del año pasado.
La manifestación pacífica tiene como objetivo exigir explicaciones y una pronta solución por parte de los directivos del hospital. A pesar de las promesas de pago para el 30 de enero, aún quedan pendientes cuatro quincenas de trabajo sin compensación.
«Estamos aquí porque amamos lo que hacemos, pero no vivimos de la vocación. No comemos de la vocación. Tenemos familias que dependen de nosotros, y exigimos nuestro salario», expresó Abraham Vázquez, uno de los enfermeros afectados.
La situación ha generado preocupación en la comunidad médica y entre los familiares de los trabajadores de la salud, quienes instan a las autoridades a abordar de manera inmediata esta situación que afecta directamente la estabilidad financiera de los profesionales de la salud.













