En la tranquila madrugada de este lunes 11 de marzo, la paz de la colonia Libertad parte baja fue abruptamente interrumpida por el estruendo de la violencia. Un ataque armado se desató sobre la calle Pino Suárez, muy cerca de la iglesia Divina Providencia, dejando como saldo una vida apagada bajo la sombra de la incertidumbre.

Vecinos de la zona, alertados por el sonido aterrador de al menos cinco detonaciones de arma de fuego, dieron aviso a las autoridades, esperando una respuesta rápida ante el temor que empezaba a cernirse sobre el barrio. Al arribo de los equipos de emergencia, se encontraron con una escena que, lamentablemente, se ha vuelto demasiado familiar en las calles de Tijuana: un hombre yacía postrado sobre el asfalto, las huellas de balas en su cuerpo marcando el fatal desenlace de su existencia.

La Fiscalía General del Estado ha tomado las riendas del caso, comprometiéndose a realizar una investigación exhaustiva que permita esclarecer los hechos detrás de este trágico suceso. Mientras tanto, la comunidad de la Libertad queda envuelta en el duelo y la incertidumbre, esperando respuestas y justicia en medio de una realidad que se torna cada vez más difícil de enfrentar.













