Yolanda Caballero | Periodista
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Hay que decirlo: Regina Cornejo, en sus días como Jorge Cornejo, fue un látigo y orquestó campañas en contra de periodistas por el simple hecho de hacer su trabajo, y en algunos de los casos con «golpes bajos» contra periodistas mujeres que evidenciaban la corrupción en el gobierno del panista, Francisco Vega de Lamadrid, del que fue asesor.
Es decir, Cornejo participó en uno de los gobiernos más corruptos en la historia de Baja California. Pero más allá de ello como Gina Cornejo, también orquestó campañas sucias pero en contra de gobernantes como Jaime Bonilla, Marina del Pilar o el Delegado Federal, Jesús Alejandro Ruiz Uribe.
Incluso, uno de los puntos de mayor declive de la carrera política de Cornejo fue la unidad de los mismos periodistas que se unieron para acabar no sólo con el ninguneo, sino con las agresiones que llovieron del estado en el aquel entonces. Es decir, no se trata de un personaje grato para la sociedad.
No se trata de las agresiones a reporteros, sino del uso de recursos públicos en la época del panismo para orquestar dichas campañas negras, de las que Cornejo era el principal constructor, el principal diseñador de los daños a la moral de periodistas, lo que sin duda alguna representa corrupión y desvío de recursos.
Además, no hay que olvidar que junto a su esposa, Maricarmen Viera, redactaron fichas de las vidas personales de reporteros de Tijuana cuando, Jorge Ramos Hernández, era el presidente municipal de Tijuana, lo que también fue criticado en su momento.
Además, de que se tenían datos muy personales de los periodistas con la intención de generarles daño, por lo que se trata de un estilo de gobernar bastante nocivo para los tiempos actuales, razón por lo que su incorporación en el vigésimo cuarto ayuntamiento de Tijuana es vista como un error de parte de muchos.
Hoy, como Regina Cornejo, busca formar parte del gobierno de Montserrat Caballero Ramírez en el Ayuntamiento de Tijuana, y aunque hasta este lunes 21 de junio no queda del todo claro el puesto que tendrá, resulta verdaderamente nocivo que un personaje con esa calidad moral vaya a participar. No se trata, pues, de menospreciar su condición de persona transgénero, ya que es algo respetable y de reconocerse el valor de la inclusión.
Lo que sí debemos decir es que, independientemente de su identidad de género, Cornejo es uno de los personajes más oscurso de la política local, al denostar a periodistas, atentar contra el derecho a la información y la libertad de expresión, y ser una mano operadora de uno de los gobernadores más repudiados de los últimos tiempos a nivel nacional, lo que no representa una buena credencial para la miembro del gabinete.














