Autoridades de los tres niveles de gobierno comenzaron a revisar refugios, mapas de riesgo y puntos vulnerables ante un posible escenario de lluvias intensas; la canalización del Río Tijuana está entre las zonas que serán inspeccionadas y sometidas a labores de limpieza.
TIJUANA, BC.- Baja California comenzó a preparar una estrategia preventiva ante los posibles efectos asociados al fenómeno conocido como “El Súper Niño”, con especial atención en zonas vulnerables a inundaciones, deslaves y acumulaciones de agua durante episodios de lluvias intensas.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda instruyó mantener coordinación entre autoridades estatales, federales y los siete ayuntamientos para revisar las condiciones de riesgo y la capacidad de respuesta ante una eventual contingencia meteorológica.
El coordinador general de Gabinete, Ariel Lizárraga Montero, encabezó la Mesa Permanente de Coordinación de Protección Civil, donde se acordó actualizar el padrón de refugios temporales, revisar los mapas de riesgo y realizar recorridos en puntos considerados vulnerables.
Uno de los principales focos de atención será la canalización del Río Tijuana, donde se acordó realizar una inspección presencial y conformar una comisión interinstitucional encargada de dar seguimiento a su limpieza y mantenimiento.
Durante la reunión participaron representantes de autoridades estatales, Marina, Ejército y los siete ayuntamientos de Baja California, quienes analizaron pronósticos meteorológicos y las condiciones de distintas zonas que podrían presentar problemas en caso de lluvias importantes.
La prevención cobra relevancia debido a que en diferentes puntos de Baja California existen comunidades asentadas en laderas, cauces, márgenes de arroyos y otras áreas susceptibles a inundaciones o movimientos de tierra durante las precipitaciones.
Como parte de las acciones previas, autoridades estatales informaron que concluyó un censo en zonas consideradas de alto riesgo. Las brigadas recorrieron 19.3 kilómetros en las márgenes oriente y poniente de la canalización del Río Tijuana, así como sectores de Río Nuevo y Arroyo Alamar.
Durante estos recorridos fueron identificadas 131 personas en condición de vulnerabilidad, de las cuales 84 aceptaron ser trasladadas voluntariamente a espacios considerados seguros, según la información proporcionada por el Gobierno del Estado.
Otro de los pendientes será conocer y actualizar cuántos refugios temporales estarían disponibles en los diferentes municipios en caso de una emergencia, así como su ubicación y capacidad para recibir población.
También se revisarán los mapas de riesgo para detectar aquellos puntos donde las condiciones urbanas, geográficas o de infraestructura puedan representar un peligro durante una temporada de lluvias.
Entre los acuerdos establecidos se encuentran la actualización del padrón estatal de refugios temporales, la revisión de los mapas de riesgo, la limpieza de la canalización del Río Tijuana, recorridos de inspección y la creación de una comisión de seguimiento.
Las autoridades señalaron que la mesa de coordinación permanecerá activa para actualizar los pronósticos y definir nuevas medidas conforme evolucione el escenario meteorológico.
La preparación ocurre antes de la temporada en la que podrían presentarse lluvias de mayor intensidad, por lo que uno de los principales retos será que las acciones anunciadas —particularmente la limpieza de cauces, actualización de refugios y atención de zonas de riesgo— se concreten antes de que llegue una eventual contingencia.













