Ante el pronóstico asociado con el fenómeno de “El Niño”, la CESPT refuerza mantenimiento, vigilancia y capacidad de respuesta en infraestructura hidráulica y sanitaria antes, durante y después de las precipitaciones.
TIJUANA.- Con la temporada de lluvias en el horizonte, la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) busca que los puntos vulnerables no la tomen por sorpresa. El mantenimiento preventivo de 22 colectores y subcolectores, la revisión de 33 obras en proceso y la vigilancia de instalaciones estratégicas forman parte de las acciones desplegadas para reducir riesgos y mantener en operación la infraestructura hidráulica y sanitaria.
Desde antes de las primeras precipitaciones, las áreas operativas intensificaron las labores de limpieza, desazolve y revisión en sitios identificados como prioritarios. A estas tareas se suma la preparación de personal, maquinaria y equipo para atender posibles contingencias.
La directora general de la CESPT, Mónica Vega Aguirre, señaló que el objetivo es anticiparse a los problemas que pueden presentarse durante episodios de lluvia.
“Estamos trabajando con anticipación en los puntos que requieren mayor atención. La prevención comienza con infraestructura revisada, instalaciones protegidas y equipos preparados para responder cuando sea necesario”, indicó.
En días recientes, las brigadas han intervenido colectores y subcolectores en Palmeras, Lomas del Porvenir, Valle Redondo-El Niño, Insurgentes, Gato Bronco, Sánchez Taboada y Leyes de Reforma. Los trabajos comprenden desazolve, revisión de cajas desarenadoras y sondeos para localizar pozos de visita obstruidos.
La dependencia precisó que estos sitios corresponden únicamente a un corte de las labores recientes y no representan la totalidad del programa. Conforme avance la temporada, el mantenimiento continuará en otros puntos, de acuerdo con las condiciones que presente la infraestructura y los hallazgos realizados durante los recorridos del personal operativo.
La estrategia no se limita a la red de alcantarillado. También contempla vigilancia especial en instalaciones consideradas fundamentales para la operación del organismo, entre ellas las plantas de bombeo PB1 y Matadero, Laureles I y Laureles II, además de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Arturo Herrera.
Otro frente son las obras que permanecen en ejecución. En estos puntos se llevan a cabo acciones para disminuir el riesgo de afectaciones por escurrimientos, particularmente en la zona de perforación del Colector Ensenada y en los trabajos de reposición del Acueducto Florido-Aguaje, a la altura de Ley Cortez.
El subdirector técnico de la CESPT, José Díaz Verdugo, explicó que una de las principales dificultades durante las lluvias es el ingreso de agua pluvial al alcantarillado sanitario. Esta infraestructura fue diseñada para conducir aguas residuales y no para operar como un sistema mixto.
Cuando las precipitaciones son intensas, el volumen adicional de agua que llega a las tuberías puede elevar considerablemente el caudal y provocar saturaciones. De ahí que la limpieza y el desazolve preventivo sean parte central de la preparación para la temporada.
Para atender eventuales contingencias, la CESPT dispone de 14 brigadas de mantenimiento, 10 equipos de desazolve, siete retroexcavadoras, siete camiones de volteo y equipo de bombeo de achique.
Una vez que comiencen las lluvias, el protocolo pasará de la prevención al seguimiento en campo: se mantendrán guardias operativas, monitoreo mediante telemetría y recorridos físicos para verificar las condiciones de la infraestructura y atender incidentes.
La vigilancia continuará después de las precipitaciones, con revisiones destinadas a detectar posibles daños, obstrucciones o puntos que requieran intervención. Así, la estrategia se desarrolla en tres momentos —antes, durante y después de la lluvia— con el propósito de reducir afectaciones y mantener funcionando los sistemas hidráulicos y sanitarios de Tijuana.













