Entre las decisiones económicas de Estados Unidos, los movimientos internacionales y los nervios de los inversionistas, el peso mexicano sigue dando de qué hablar. Esta semana arrancó con una ligera recuperación, pero el dólar volvió a ponerse pesado.
Martes 27 de octubre de 2026 | Economía
El peso mexicano anda dando batalla, pero el dólar no se la está poniendo nada fácil. Este martes 27 de octubre, la moneda nacional comenzó la jornada rondando los 18.66 pesos por dólar, en medio de un ambiente de incertidumbre por lo que está pasando tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo.
Y es que, aunque el peso logró recuperar algo de terreno durante el lunes, este martes volvió a perder fuerza. Alrededor de las 7:30 de la mañana, hora del centro de México, registraba una caída de aproximadamente 0.53% frente al billete verde.
Pero ¿qué está pasando? ¿Por qué el peso no termina de agarrar vuelo?
Estados Unidos trae a todos con el pendiente
Uno de los principales factores detrás de estos movimientos es la Reserva Federal de Estados Unidos, mejor conocida como la Fed, que esta semana tiene programada una decisión importante sobre las tasas de interés.
Aunque los mercados esperan que las tasas se mantengan sin cambios, los inversionistas estarán muy atentos a cualquier señal sobre lo que viene para la economía estadounidense.
¿Y eso qué tiene que ver con México? Muchísimo.
Cuando los inversionistas consideran que Estados Unidos ofrece mejores condiciones para colocar su dinero, aumenta el interés por comprar dólares. Eso puede hacer que el billete verde se fortalezca y que monedas como el peso mexicano pierdan terreno.
¡Y hasta Brasil se metió en el asunto!
Aunque parezca que lo que pasa en Sudamérica queda lejos de nuestros bolsillos, la realidad es otra.
Esta semana, los movimientos financieros relacionados con las elecciones presidenciales de Brasil también influyeron en el comportamiento del peso.
Después de los movimientos políticos y financieros en ese país, los mercados latinoamericanos registraron ajustes que favorecieron temporalmente a la moneda mexicana. Sin embargo, ese impulso comenzó a perder fuerza este martes, mientras los inversionistas reajustaban sus posiciones.
En pocas palabras: cuando el dinero internacional cambia de rumbo, el peso mexicano también siente el jalón.
Europa y Japón también tienen algo que decir
Por si fuera poco, esta semana no solamente Estados Unidos está bajo la lupa.
El Banco Central Europeo y el Banco de Japón también tienen decisiones monetarias programadas, y eso mantiene atentos a los grandes inversionistas.
Los movimientos del dólar frente a monedas importantes como el euro, el yen japonés y la libra esterlina también influyen en el comportamiento de las divisas de economías emergentes, entre ellas el peso mexicano.
Además, los resultados financieros de grandes empresas tecnológicas estadounidenses pueden influir en el ánimo de los mercados internacionales.
¿Y en México cómo nos pega todo este relajo?
Aquí es donde el asunto se vuelve interesante para el bolsillo de todos.
Cuando el dólar sube, algunos productos importados, aparatos electrónicos, refacciones y mercancías que México compra en el extranjero pueden encarecerse.
También puede afectar a quienes tienen deudas o compromisos en dólares, así como a las familias que acostumbran cruzar a Estados Unidos para hacer sus compras.
Pero no todo es necesariamente malo. Un dólar más caro también puede beneficiar a quienes reciben remesas, exportan productos o tienen ingresos en moneda estadounidense, porque al convertir esos dólares obtienen más pesos.
Eso sí, el efecto no siempre se refleja inmediatamente en los precios que pagamos todos los días.
¿Entonces el peso va a mejorar o se nos viene otro susto?
Por ahora, el panorama sigue bastante movido.
El peso ha enfrentado varias semanas de presión frente al dólar, aunque al inicio de esta semana consiguió un pequeño respiro. Los mercados estarán especialmente atentos a los anuncios de los bancos centrales y a las señales sobre el rumbo de la economía mundial.
La buena noticia es que la moneda mexicana todavía tiene posibilidades de recuperar terreno. La mala es que cualquier sorpresa internacional podría volver a ponerla contra las cuerdas.
Así que, si usted está pensando en comprar dólares, viajar al otro lado o simplemente quiere saber por qué cada vez le rinde diferente el dinero, más vale estar pendiente.
Porque esta semana el peso anda como en montaña rusa: un día se levanta con ganas de pelear y al siguiente el dólar le recuerda quién trae la presión encima.
Y mientras los grandes inversionistas hacen sus movimientos alrededor del mundo, acá en México la pregunta sigue siendo la misma:
¿Ahora sí se va a calmar el dólar o todavía nos tiene guardada otra sorpresa?














