En la zona del puente Los Olivos fueron retiradas 61 viviendas provisionales donde habitaban familias que habían adquirido terrenos en el lugar. La intervención busca reducir el riesgo de inundaciones ante las lluvias que se avecinan.
Tijuana, BC.— Más de 300 mil metros cúbicos de material acumulado de manera irregular serán retirados del cauce del río Tijuana, a la altura del puente Los Olivos, donde se intervendrá un tramo de 1.2 kilómetros para permitir el paso del agua y disminuir el riesgo de inundaciones durante la próxima temporada de lluvias.
Los trabajos se realizan después de un operativo implementado por el Gobierno del Estado de Baja California para desalojar a familias que habían llegado a vivir en el sitio tras comprar terrenos en esa zona. Como parte de la intervención fueron removidas 61 viviendas construidas de manera provisional y sus ocupantes fueron reubicados en zonas consideradas seguras, ante el peligro que representa permanecer dentro del cauce durante lluvias intensas.
Ariel Lizárraga, coordinador de Gabinete, informó sobre las acciones de limpieza y recuperación del cauce, que contemplan el retiro de más de 300 mil metros cúbicos de materiales que actualmente obstruyen aproximadamente el 90 por ciento de esa sección del río.
La acumulación de tierra, escombro y otros materiales representa un riesgo para las colonias cercanas, debido a que reduce la capacidad del cauce para conducir el agua durante precipitaciones fuertes.
La situación cobra especial importancia ante la posibilidad de lluvias intensas en los próximos meses, asociadas con el fenómeno de El Niño, lo que ha puesto atención en las condiciones de la infraestructura pluvial de Tijuana.
Además de recibir el agua de lluvia que escurre por distintos puntos de la ciudad, el río Tijuana conduce descargas controladas provenientes de la presa Abelardo L. Rodríguez, por lo que las obstrucciones pueden complicar el flujo del agua.
Aunque la intervención busca disminuir los riesgos para la población, el operativo también implicó el retiro de familias que habían establecido sus viviendas en el lugar después de adquirir terrenos, una situación que pone sobre la mesa los riesgos de comprar y habitar predios ubicados en cauces y zonas susceptibles a inundaciones.
Con la remoción del material acumulado se pretende recuperar la capacidad de conducción del río en este tramo y evitar que las próximas lluvias provoquen desbordamientos que puedan afectar viviendas, vialidades y sectores cercanos.
El llamado a la población es evitar construir o establecer viviendas en arroyos, cauces y áreas de canalización, debido al peligro que representan las corrientes de agua durante las tormentas.














