En la quietud que precede al amanecer, específicamente en las primeras horas del jueves 28 de marzo, la paz se rompió en la colonia Nueva Tijuana con el estruendo de un ataque armado.

Dos hombres, recién salidos de su jornada laboral en la empresa TCL Moka, se convirtieron en blancos de una agresión brutal mientras intentaban subir a su vehículo, una Nissan Xterra de color azul.

En un intento por comenzar su regreso a casa, uno de ellos, al asumir el asiento del conductor, encontró un destino fatal, siendo declarado sin vida por los paramédicos de la Cruz Roja que acudieron al lugar.

Su compañero, en un acto desesperado de supervivencia, logró encontrar refugio detrás del vehículo, desde donde emprendió una carrera hacia la seguridad de una gasolinera cercana, aunque no sin antes sufrir una herida de bala en la pierna.

El incidente tuvo lugar en la intersección de la avenida Alfonso Vidal y Planas con la avenida Alejandro Von Humboldt, justo al frente de la preparatoria CBTis 116.

En la escena, marcada por el caos y el dolor, se encontraron al menos tres casquillos percutidos, evidencia de la violencia que se había desatado.

Este ataque no solo dejó una víctima mortal y un herido, sino también un recordatorio sombrío de la inseguridad que aún asedia a algunos rincones de nuestra comunidad, incluso en los momentos más inesperados.













