Por Yolanda Caballero
TIJUANA, B.C. — Con el arranque del primer turno vespertino en la Clínica de Autismo del CRIT Baja California y la entrega de apoyos económicos a mujeres refugiadas, la entidad fronteriza, bajo el liderazgo de la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, marca un precedente nacional en materia de inclusión social y atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
El Centro de Rehabilitación e Inclusión Infantil Teletón (CRIT), que ya es reconocido por atender al mayor número de pacientes con autismo en México, amplía su cobertura con un horario vespertino que beneficiará inicialmente a 250 niñas, niños y adolescentes neurodivergentes. Con esta medida, el servicio operará de 7:00 a 19:00 horas, ofreciendo mayor acceso a terapias especializadas.
La mandataria estatal destacó que este nuevo horario es parte de una estrategia para garantizar el acceso equitativo a los servicios de salud para todas las infancias, especialmente aquellas con discapacidad. “Lo que queremos es apoyar a niñas, niños, jóvenes y adultos que padezcan autismo o alguna discapacidad. Esto es un reconocimiento al esfuerzo del personal que labora aquí, en el CRIT que atiende a más niñez con autismo en el país”, expresó Ávila Olmeda.
Durante el evento de inauguración, el ambiente estuvo cargado de testimonios. La niña Ivana Pérez expresó que el nuevo horario permitirá que más menores como ella reciban atención. Fernando Osuna, otro paciente del centro, comentó que este espacio lo ha ayudado a expresarse mejor y a entender que ser diferente también es valioso.
Apoyo económico para mujeres refugiadas: un modelo sin precedentes
En otro acto celebrado en el Centro Multiservicios “Frontera Solidaria”, también encabezado por la gobernadora Marina del Pilar, 50 mujeres refugiadas y solicitantes de asilo recibieron la Tarjeta Violeta, un programa de asistencia económica que por primera vez en el país se extiende a personas en contexto de movilidad internacional.
Las beneficiarias, originarias de países como Honduras, El Salvador, Venezuela y Haití, forman parte de una red de atención coordinada por organismos como la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). La iniciativa busca facilitar su integración social, económica y laboral en territorio bajacaliforniano.
“En el Gobierno del Estado entendemos a la migración como un fenómeno social, y les abrimos las puertas a nuestra vida laboral, económica y social, recibiéndolas con respeto y dignidad”, expresó Ávila Olmeda durante su discurso, en el que reconoció la lucha diaria de estas mujeres por ofrecer un futuro mejor a sus familias.
Dagmara Mejía, jefa de oficina de ACNUR en la entidad, destacó que Baja California ha sido una de las regiones más activas en la implementación de políticas públicas inclusivas para personas refugiadas, especialmente en áreas como educación, salud y acceso a servicios básicos.
Un enfoque regional a problemas globales
La combinación de medidas —desde el fortalecimiento de servicios especializados en salud hasta la entrega de apoyos sociales a mujeres en movilidad— refleja una apuesta por modelos de atención integrales. En un contexto donde el fenómeno migratorio y el reconocimiento de la neurodiversidad están en el centro del debate global, Baja California se posiciona como laboratorio de soluciones que pueden escalarse a nivel nacional.
Ambas acciones, si bien impulsadas desde el nivel estatal, tienen como característica principal la articulación entre sector público, sociedad civil y organismos internacionales, una fórmula cada vez más necesaria ante desafíos sociales complejos.












