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¡Drones con posibles explosivos ponen a prueba la seguridad en la frontera Tijuana-San Diego!

 

Un ejercicio binacional de SEDENA y autoridades de Estados Unidos simuló escenarios en los que drones hostiles transportan posibles artefactos explosivos y otras cargas ilícitas

 

TIJUANA, BC.- La frontera entre Tijuana y San Diego fue escenario de un ejercicio binacional de seguridad que llevó a las fuerzas de ambos países a prepararse para una amenaza cada vez más presente: drones utilizados con fines hostiles y capaces de transportar cargas peligrosas, como parte de las operaciones para prevenir posibles ataques de grupos del crimen organizado que operan en Baja California.

El ejercicio denominado “Águila Alta” contempló escenarios en los que aeronaves no tripuladas ingresan a zonas fronterizas y sobrevuelan áreas consideradas estratégicas, incluyendo instalaciones diplomáticas y rutas de aproximación de aeronaves.

Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Guardia Nacional en Baja California simularon un escenario particularmente delicado: un dron transportando un posible artefacto explosivo improvisado, situación que obligaría a los elementos de seguridad a identificar la amenaza y utilizar sistemas antidrones para inhibirla.

En esta práctica, elementos de la SEDENA realizaron ejercicios con varios drones operando simultáneamente. En uno de los escenarios se planteó que uno transportaba posibles explosivos, otro una posible carga de droga y un tercero era utilizado como distractor.

La respuesta contempló el empleo de equipos antidrones portátiles, utilizados por personal militar y de la Guardia Nacional para detectar e inhibir los aparatos considerados una amenaza.

La amenaza llega también al aeropuerto

El entrenamiento no se limitó a la zona fronteriza. Dentro de los escenarios analizados se contempló el vuelo de un dron sobre el corredor de aproximación del Aeropuerto Internacional de Tijuana, una situación que podría generar un riesgo inmediato para la aviación civil.

El ejercicio incluso planteó que una amenaza aérea obligara a emitir alertas y retrasar operaciones de aeronaves comerciales.

Ante este tipo de situaciones, el reporte señala la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades de seguridad, aviación civil, torres de control y personal especializado en emergencias y desactivación de explosivos.

Una nueva forma de vigilancia fronteriza

Efectivos que participaron en esta práctica, revelaron a www.yolandacaballero.mx que la estrategia no se concentra únicamente en reaccionar cuando un dron ya está en el aire.

Durante la capacitación se abordó la importancia de obtener información previa, analizar equipos decomisados y conocer el funcionamiento de estos aparatos para mejorar las capacidades de detección y respuesta.

También fueron utilizados sistemas antidrones fijos y portátiles, estos últimos diseñados para acompañar recorridos y patrullajes.

La primera fase del ejercicio incluyó la capacitación de personal y prácticas de identificación e inhibición de drones.

Posteriormente se realizaron escenarios con múltiples objetivos aéreos y toma de decisiones bajo condiciones de mayor complejidad.

El escenario que encendió las alertas

La fase final planteó un escenario todavía más amplio: información de inteligencia binacional sobre un posible cruce ilegal de personas y armas en las inmediaciones de la colonia Nido de las Águilas, utilizando drones hostiles para vigilancia y posibles ataques.

El ejercicio incluyó la simulación del aseguramiento de personas, armas y el rescate de migrantes, mientras los equipos antidrones eran utilizados para responder ante las amenazas aéreas.

Estas operaciones buscan fortalecer la capacidad de respuesta para prevenir posibles ataques de grupos del crimen organizado que operan en Baja California, ante el riesgo de que utilicen drones para vigilancia, traslado de armas, drogas o incluso como plataformas para posibles artefactos explosivos.

El objetivo, de acuerdo con el reporte, fue fortalecer la capacidad de respuesta y coordinación entre México y Estados Unidos frente al uso hostil de sistemas aéreos no tripulados.

La frontera entra en una nueva era de seguridad

Aunque se trató de un ejercicio de capacitación y simulación, el escenario elegido revela el tipo de amenazas que las autoridades están considerando dentro de sus protocolos de seguridad fronteriza.

Ya no se trata únicamente de vigilar lo que ocurre en tierra.

Ahora también se contempla la posibilidad de que drones sean utilizados para vigilancia, transporte de cargas ilícitas o como plataformas para posibles artefactos explosivos, en un esfuerzo por anticiparse a posibles ataques de organizaciones criminales que operan en Baja California, obligando a las autoridades mexicanas y estadounidenses a desarrollar mecanismos conjuntos de detección, seguimiento e inhibición.

Después del ejercicio, se pondrían en práctica los conocimientos adquiridos mediante operaciones coordinadas con autoridades estadounidenses en distintas áreas de interés de Tijuana.

La frontera Tijuana-San Diego, así, se convierte también en un laboratorio de preparación frente a una amenaza tecnológica que puede cruzar el cielo en cuestión de segundos.

 

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