Reportero Luis Salcedo | colaborador
redaccion@yolandacaballero.mx
Tijuana, Baja California.- El operativo desplegado en el campamento de migrantes en El Chaparral ha dividido opiniones en la ciudadanía sin embargo la presidenta municipal, Monserrat Caballero insistió que no están en contra del grupo y las medidas implementadas son para protegerlos.
El jueves por la noche el ayuntamiento de Tijuana comenzó la instalación de un cerco metálico en el perímetro del campamento migrante en la garita de El Chaparral con la intención de tener un mayor control sobre la zona y las personas que ingresan.
En conferencia de prensa la alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero aseguró que no están en contra de los migrantes que ahí se encuentran.
«No estamos en contra de los migrantes, al contrario estamos para protegerlos y ayudarlos. La gente que se censó no se va desalojar, sin embargo los que no se censen si se van a desalojar porque entonces tienen algo que esconder», mencionó.
Refirió que la cifra de migrantes que vive en el campamento de El Chaparral suman al menos mil personas y únicamente tuvieron registro de 700.
«Censamos un total de 700 personas; lo que sucede es que había muchas casas vacías de gente que no estaba ahí durante la credencializacion», señaló.
La alcaldesa detalló que las personas que se registraron en el censo son de México, Colombia, Brasil, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras e incluso una persona de Estados Unidos.
«Con este censo nos damos cuenta de quienes son las personas, de donde vienen y a que vienen. También con esto podemos pedir a las autoridades de sus países saber si tienen antecedentes», indicó.
Montserrat Caballero comentó que las personas que estén cometiendo delitos al interior del El Chaparral serán retiradas y las que se quieran regresar a su país serán apoyadas por el ayuntamiento.
«La gente que se quiera regresar a su lugar de origen los vamos ayudar. Ya tenemos a la primera familia que regresa mañana a Honduras.», precisó.
Por último añadió que dentro del campamento hay tres menores de edad embarazadas.
Un día anterior al operativo, el activista Alejandro Solalinde reveló a medios locales que los responsables de las caravanas migrantes son integrantes de la organización Pueblo Sin Fronteras cuyos fines es crear conflicto entre México y Estados Unidos.













