En una rápida respuesta ante las intensas lluvias que azotaron la región, el Colegio Bilingüe del Rey y el Colegio Alamar, ambos situados en la intersección de la calle Río Alamar con Vía Rápida Alamar, tomaron la decisión de evacuar a su comunidad estudiantil y personal debido a las inundaciones que amenazaban sus instalaciones.

La medida afectó a cerca de 150 estudiantes de niveles que van desde preescolar hasta secundaria. Los pequeños, guiados y protegidos por sus maestros, fueron trasladados de manera segura hasta la delegación Otay Centenario, un sitio identificado como seguro para resguardarse del peligro que representaba la crecida de las aguas.

Brenda Robles, directora del Colegio Bilingüe del Rey, explicó que un deslave cercano había provocado que tanto el estacionamiento como áreas deportivas del colegio se vieran severamente afectadas por las aguas, poniendo en riesgo la seguridad de los niños y el personal.

En un giro emotivo, Mayra Reyes, miembro de la Administración de Brigada de Emergencias 4×4, se percató de que el llamado de rescate que recibió correspondía al colegio al que asiste su propio hijo. «Nunca imaginé que estaría rescatando la escuela de mi hijo», comentó conmocionada, destacando la imprevisibilidad de las situaciones de emergencia.

Aunque los niños no estaban en peligro inmediato, la decisión de evacuarlos se tomó como medida preventiva, especialmente considerando la dificultad que representaría para los padres el recoger a sus hijos en medio de las complicadas condiciones de la calle, ahora convertida en un pequeño río por las fuertes lluvias.

Este incidente resalta la importancia de los protocolos de emergencia y la rápida respuesta de las instituciones educativas y equipos de rescate, quienes priorizaron la seguridad y el bienestar de los estudiantes ante la adversidad climática.














