La comunidad de la clínica 1 del IMSS se encuentra envuelta en controversia tras la trágica muerte de Cecilia Morales Mejía, quien perdió la vida en circunstancias que su familia cataloga como negligencia médica. Cecilia había sido operada de la vesícula en junio del año anterior en dicha clínica, y a pesar de las aseguraciones médicas de que la operación había sido exitosa, continuó experimentando dolor intenso, malestar y episodios de vómito.

El caso dio un giro dramático cuando una tomografía reveló la presencia de gasas olvidadas en su interior durante la primera intervención quirúrgica. Aunque los médicos minimizaron la gravedad de la situación, señalando que la extracción sería un procedimiento sencillo, la realidad fue devastadora: la operación se complicó y Cecilia Morales Mejía falleció.
Juan Morales Mejía, hermano de la víctima, compartió con profunda tristeza los últimos momentos de su hermana, describiendo su estado de dolor y desesperación. «El domingo mi hermana medio abrió los ojos, se quejaba como pidiéndome ayuda, que la sacará de aquí, ella estaba sufriendo mucho, me la destrozaron toda, me la dejaron hecha pedazos», expresó Juan, visiblemente afectado por la pérdida.

La familia, buscando justicia para Cecilia, ha identificado a Marco Antonio Tadeo Álvarez y Martín García como los médicos responsables de la operación que resultó en la tragedia. Una denuncia formal ha sido presentada ante la Fiscalía del Estado, en un esfuerzo por esclarecer los hechos y asegurar que se asuman las responsabilidades correspondientes en este desgarrador caso de negligencia médica.
Mientras la comunidad espera respuestas, el caso de Cecilia Morales Mejía resalta la importancia crítica de la atención médica diligente y la necesidad de procedimientos exhaustivos para garantizar la seguridad y el bienestar de los pacientes en todas las instituciones de salud.













