#opinión
Otra vez los gremios transportistas buscan satisfacer sus intereses económicos aumentando la tarifa a los pasajeros, lo que ya ha generado diversos señalamientos de la comunidad tijuanense.
Líderes eternos del transporte, como Baltazar Gómez y Gabriel Lemús, encabezan la exigencia de aumentar cuatro pesos, de un jalón, al precio de la tarifa del transporte en Tijuana.
Cuatro pesos que no tienen ninguna justificación porque, ni el litro de gasolina, diesel o gas ha subido en esos niveles, ni se le ha efectuado mejora alguna al transporte.
Los camiones y taxis siguen siendo inseguros, contaminantes, ineficientes. Todo queda en promesas de mejora que nunca se cumplen.
Las calafias no están en buen estado, incluso dicen los usuarios que están desvencijadas y sucias. Son un peligro constante donde, cada año, hay accidentes, heridos y muertos.
Los taxis son un riesgo para cualquier mujer que los aborde y para los automovilistas que circulan por las calles, pues pobre de aquel que tenga un percance con ellos, así el taxista haya tenido la culpa.
En un momento donde la inflación es galopante, resulta insensible, por decir lo menos, que los transportistas exigan a la gente que pague cuatro pesos más. Ya hay quienes dicen que a los transportistas les falta esa sensibilidad.













