Playas de Rosarito.– Más de 4 mil familias en comunidades alejadas de Playas de Rosarito, como Mar de Cortés, Rancho Grande, Real del Sol, La Sagrada Familia y Lomas Altas, llevan más de tres décadas esperando servicios básicos de agua potable y drenaje sanitario, y este lunes la Comisión Estatal de Servicios Públicos (CESPT) dio un paso para atender estas demandas históricas.
En la colonia La Capilla, la CESPT realizó una jornada comunitaria encabezada por el Director General, Jesús García Castro, donde más de 100 vecinos se reunieron para plantear sus necesidades. La autoridad prometió atender las solicitudes y explicó que se comenzará con un censo de cada colonia, seguido de un proyecto ejecutivo y la gestión de recursos ante instancias federales y estatales.
“La atención y la gestión son una prioridad para esta administración. Nuestro compromiso es mejorar la calidad de vida de las y los ciudadanos, trabajando de manera cercana con las comunidades para garantizar acceso al agua potable y al saneamiento en todo Playas de Rosarito”, afirmó García Castro.
La jornada incluyó módulos de atención de CESPT, Programa de Cultura del Agua y Subdirección Comercial, donde las familias recibieron orientación sobre subsidios por consumo de agua, análisis de recibos con alto consumo, gestión de servicios y uso responsable del recurso hídrico.
“La CESPT ya recibió nuestra solicitud para la instalación de una toma comunal de agua potable para nuestra comunidad, que cuenta con alrededor de 500 familias que han esperado este servicio durante 33 años”, señaló Esmeralda Meza Enríquez, lideresa de Lomas Altas 1 y 2.
Este caso pone en evidencia una carencia histórica de servicios básicos en varias comunidades mexicanas, donde el acceso al agua potable y al drenaje no debería ser un lujo, sino un derecho garantizado. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda ha instruido a las autoridades a priorizar el trabajo de campo sobre el escritorio, buscando atender directamente a la población más rezagada.
Expertos en desarrollo urbano y derechos humanos consideran que este tipo de jornadas comunitarias reflejan tanto un avance como un recordatorio de la desigualdad histórica, que afecta la salud, la educación y la calidad de vida de miles de familias en México.
Con esta acción, Baja California busca dar un paso firme hacia la equidad en el acceso a servicios básicos, pero también deja sobre la mesa la pregunta: ¿cuántas otras comunidades en el país aún esperan más de 30 años por agua potable y drenaje?











