Tijuana.- Un operativo de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC) terminó escalando a un escenario que requirió la intervención directa de tropas del Mando Coordinador de la Guardia Nacional en Tijuana, luego de que agentes estatales fueran atacados a tiros y uno de ellos resultara herido. El refuerzo federal–militar no fue preventivo, sino reactivo ante una situación que ya había superado la capacidad de respuesta inicial en el terreno.

El reporte, generado vía C-5 alrededor de las 3:99 de la tarde , derivó en la movilización de una Base de Operaciones integrada por personal de Guardia Nacional y el Ejército Mexicano.

De acuerdo con la información oficial, agentes estatales que realizaban labores de patrullaje e investigación detectaron a tres sujetos armados, quienes abrieron fuego al notar la presencia policial.
En la agresión fue lesionado un agente estatal lo que obligó a solicitar apoyo inmediato.

Fue entonces cuando el Mando Coordinador tuvo que asumir el control táctico del despliegue. Las fuerzas federales y militares, en conjunto con los estatales, realizaron reconocimientos que culminaron con la detención de tres hombres; uno de ellos herido.
Se les aseguraron dos pistolas Glock —calibres 9 mm y .40—, cartuchos útiles y un vehículo Jeep negro presuntamente vinculado al ataque.
Aunque en el parte oficial se habla de “coordinación interinstitucional”, los hechos reflejan que la agresión armada rebasó en primera instancia a la corporación estatal, obligando a que el componente federal y castrense tomara la conducción operativa para restablecer el control.













