Yolanda Caballero
A muchas mujeres no las golpean. Pero les dicen que no necesitan trabajar.
O les dan permiso para hacerlo, solo si entregan todo lo que ganan.
O las hacen trabajar horas, días, años… en un negocio familiar, sin salario, sin seguro, sin derechos.
Eso también es violencia.
Y hoy, por fin, se está proponiendo que la ley lo diga con todas sus letras.
El diputado Ramón Vázquez Valadez presentó una iniciativa para reformar la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. ¿El objetivo? Ampliar la definición de violencia económica, para que deje de esconderse tras la frase: “Es que así siempre ha sido”.
Porque no, no está bien.
No es normal que otra persona controle tu dinero.
No es justo que te digan que tu trabajo no vale porque lo haces “por amor”.
Y no es libertad si no puedes decidir sobre tu tiempo, tu esfuerzo y tu futuro.
Esta propuesta incluye prácticas que muchas han vivido y que rara vez se denuncian:
💔 Impedir que trabajes.
💔 Obligarte a trabajar sin pago.
💔 Controlar tus ingresos o darte “domingo” como si fueras niña.
💔 Negarte el derecho a ahorrar, cotizar, tener una pensión.
La violencia económica no se ve. Pero se siente.
Se siente cuando no puedes salir de una relación porque no tienes a dónde ir.
Cuando no puedes tomar decisiones porque dependes de alguien más.
Cuando te hacen sentir que no mereces nada a cambio.
Hoy esta iniciativa pone sobre la mesa algo que muchas sabíamos, pero que por fin podría volverse ley:
Ninguna mujer debería tener que pedir permiso para ser libre.











