Por Yolanda Caballero
San Quintín, Baja California — La realidad superó a la ficción de la forma más cruel. Un adolescente de 16 años ha sido señalado como el presunto responsable del asesinato de Nicol, una niña de apenas 14 años, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida y en condiciones que la fiscalía describe como “brutales”.
El menor confesó haberse inspirado en la serie de televisión Dexter —una producción estadounidense donde el protagonista es un asesino serial que “justifica” sus crímenes— para cometer el homicidio.
Lo que alguna vez fue entretenimiento oscuro, se convirtió en una guía para matar.
Una desaparición que terminó en pesadilla
La tragedia comenzó el 1 de julio. Nicol fue vista por última vez cuando se dirigía a casa de unas amigas. No volvió. Su madre, Dalia Guadalupe, denunció su desaparición al día siguiente, lo que activó la búsqueda por parte de familiares, vecinos y autoridades.
La esperanza se rompió en un camino vecinal: allí fue hallado el cuerpo sin vida de la menor. Fuentes cercanas a la investigación indican que el cadáver presentaba signos de mutilación. Algunas partes del cuerpo de la menor estabas en distintos sitios enterrados.
El giro perturbador: el asesino imitador
El avance en la investigación llevó a los agentes hasta un joven de 16 años. En su declaración, confesó que planeó el crimen influenciado por Dexter, una serie que había seguido con atención.
Durante un cateo en su domicilio, la Fiscalía encontró evidencia que estremecería a cualquier lector de expediente criminal: dibujos hechos a mano, esquemas de anatomía humana, anotaciones que detallaban el acto. “Había planeado cada paso”, explicó en rueda de prensa la Fiscal del Estado, María Elena Andrade Ramírez.
La frialdad del caso y su conexión directa con una serie de culto elevó la indignación. No solo en San Quintín, sino en todo el estado.
¿Cinco años por un feminicidio?
El dato que más ha encendido las alarmas es el siguiente: por su edad, el menor no podría recibir una pena mayor a cinco años, incluso tratándose de un crimen que la fiscalía clasifica como feminicidio.
“Trabajaremos para que no exista ninguna reducción de la pena”, declaró Andrade Ramírez, aunque reconoció las limitaciones que impone el sistema de justicia penal para adolescentes.
Para la familia, para la comunidad y para una sociedad sacudida por el crimen, cinco años saben a impunidad.













