TIJUANA, BC.— La defensa de la soberanía nacional, la unidad interna y la permanencia de los principios que dieron origen al movimiento fueron los principales temas abordados durante un encuentro de Julieta Ramírez Padilla con fundadores y precursores de Morena y de la izquierda en Baja California.
Ramírez, Coordinadora de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Baja California, participó en la reunión convocada por el diputado federal Gilberto Herrera, en la que estuvieron presentes Javier González Monroy, Mario Aispuro, Rocío Barajas, José Luis Pérez Canchola, Teodoro Gómez Llanos, Silvia Beltrán Goldsmith y Laura Gutiérrez, entre otros.
Durante el encuentro se habló de la trayectoria de quienes participaron durante años en movimientos sociales y políticos en la entidad, así como de la influencia que esas luchas tuvieron en la conformación del movimiento que actualmente representa Morena.
El vocero de Morena en Baja California, Catalino Zavala, sostuvo que parte de la transformación política actual tuvo su origen en movimientos sociales que durante décadas se enfrentaron a gobiernos encabezados por el PRI y el PAN.
Por su parte, Julieta Ramírez reconoció la participación de los fundadores y señaló que uno de los retos actuales es conservar los principios que dieron origen al movimiento.
“La Cuarta Transformación no se entiende sin la memoria y el esfuerzo de quienes abrieron brecha cuando el sistema parecía inamovible. Hoy nuestro deber es honrar ese legado, actuar con total fidelidad a los principios de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, y asumir una defensa firme y ejemplar de nuestra soberanía”, expresó.
La conversación también puso sobre la mesa la unidad dentro del movimiento y la formación política de nuevas generaciones, dos temas que los asistentes consideraron necesarios para dar continuidad al proyecto que representan.
Otro de los planteamientos surgió de los propios fundadores y precursores que participaron en la reunión, quienes señalaron que los principios defendidos durante años no deben quedarse solamente en el discurso político, sino reflejarse en la administración pública.
De esta manera, el encuentro no solamente sirvió para recordar los orígenes del movimiento en Baja California, sino también para colocar sobre la mesa una exigencia de sus propios fundadores: que las causas y principios que impulsaron desde sus primeras etapas tengan correspondencia con la forma de gobernar actualmente.













