Por Yolanda Caballero
Tijuana, B.C.— A pesar de las constantes especulaciones y rumores que surgen cada vez que se acerca un proceso electoral, Jorge Hank Rhon ha puesto punto final, por ahora, a cualquier posibilidad de volver a contender por un cargo público: no será candidato, ni del PRI, ni del PES, ni de ningún otro partido. Así lo dejó en claro durante su participación en el Clásico Internacional Caliente Jockey Club, donde, más que hablar de política, se centró en destacar su compromiso con el deporte ecuestre y con Tijuana.
“No tengo por costumbre hacer planes a futuro”, respondió tajante el empresario y exalcalde, al ser cuestionado sobre su posible participación en las elecciones venideras. Y aunque reconoció que el Partido Encuentro Solidario Baja California (PESBC) representa una opción “responsable y de trabajo”, dejó claro que su rol está, por ahora, del lado empresarial y social, no en las boletas electorales.

La declaración no es menor. En un contexto en el que la oposición busca figuras con arrastre popular y estructura, y en el que el PRI se encuentra cada vez más disminuido en el estado, las palabras de Hank suenan a portazo: “ni regreso, ni alianzas, ni guiños”
Desde el Jockey Club, sede de uno de los eventos ecuestres más importantes de la región, Hank Rhon prefirió hablar de su pasión por los caballos y el orgullo que representa para Caliente organizar un torneo de esta magnitud. Más de 100 binomios de todo el país y del sur de California dan vida a un evento que, en palabras del propio empresario, “es el mejor de la región”.

Sin embargo, no pudo evitar tocar temas de fondo. En materia de seguridad, reconoció que aunque hay estrategias visibles, el reto sigue siendo gigantesco: “falta mucho para lograr la paz y tranquilidad que todos anhelamos”.
Hank envía un mensaje claro y directo a la clase política local: el interés ciudadano por la política va en aumento, y con él, la exigencia hacia los gobiernos. Pero que no se confundan las ganas de la gente con una nueva candidatura suya, porque, al menos por ahora, eso no está en su horizonte.
El político siempre ha sabido cuándo entrar… y cuándo hacerse a un lado. Esta vez, el mensaje es contundente: no insistan, no será Hank.












