YOLANDA CABALLERO
El Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI), mejor conocidos como el PRIAN se enfrentarán sin lugar a dudas al mayor fracaso electoral de las últimas tres décadas, demostrando desde Baja California que la oposición no tiene ruta ni destino y que MORENA y sus partidos aliados se perfilan para un triunfo contundente.
Repasemos el asunto: Guadalupe Gutiérrez, presidenta del PRI en Baja California, había dicho que el PES liderado por el hankismo haría alianza con ellos, lo que representaba el regreso del hijo pródigo del priísmo.
Pero no: César Hank apareció dándole la mano a Ismael Burgueño de MORENA y haciendo alianza con el partido oficial, alzándose como la segunda fuerza en el estado.
Por si eso fuera poco, Omar Sarabia, líder del PRD en el estado, anunció la decisión del partido amarillo de abandonar el frente y dejar solo al PRIAN, que ya no tiene candidatos ni cómo conseguirlos para un proceso electoral que ya están marcha. El triste camino del blanquiazul y del tricolor, qué lejos se ve la época en que ambos partidos eran la principal fuerza en la nación.













