TIJUANA.– La fuga masiva que dejó sin agua a más de 632 colonias de Tijuana y Playas de Rosarito durante casi dos días fue finalmente reparada este miércoles por la noche, tras una operación de emergencia que mantuvo en vilo a la región.
A las 7:44 p.m. quedó concluida la reparación en el kilómetro 9+450 del Acueducto Florido–Aguaje, luego de 36 horas de trabajos continuos que incluyeron la sustitución de un tramo de cinco metros de tubería y la aplicación de hasta diez cordones de soldadura para sellar la línea.
Este ducto es el corazón del sistema hídrico de la zona: conduce 2,500 litros de agua por segundo desde la planta potabilizadora El Florido hasta el tanque Aguaje de La Tuna, por lo que su falla puso al límite el suministro de una de las áreas metropolitanas más pobladas del país.
El restablecimiento del servicio comenzó de inmediato, pero podría tardar hasta 36 horas en alcanzar las zonas más altas de la ciudad. Autoridades exhortaron a la población a usar el agua con moderación mientras se normaliza la presión.
Más de 50 trabajadores especializados participaron en las maniobras, operando maquinaria pesada, soldando y asegurando la hermeticidad de la infraestructura para evitar nuevas filtraciones.
Aunque el operativo fue considerado exitoso, el episodio volvió a exponer el rezago histórico de la infraestructura hidráulica de Baja California. Expertos advierten que el acueducto Florido–Aguaje, pieza clave para el abasto de Tijuana, ha rebasado su vida útil y requiere mantenimiento profundo y planeación de largo plazo para evitar que la región vuelva a enfrentar un desabasto masivo.
Las autoridades estatales anunciaron que en las próximas horas se rehabilitará la vialidad dañada para reabrir la circulación.













