Destacadas

¡Pónganse a gobernar! El jalón de orejas presidencial a Diputados y Senadores de Morena en BC

Yolanda Caballero

Cuando en Baja California se debería estar atendiendo el descontento social y los reclamos ciudadanos por corrupción, servicios públicos deficientes y abandono municipal, lo que muchos observan es una estampida de políticos más preocupados por su imagen en redes que por respuesta real a la gente.

La escena que lo resume se dio en San Quintín, donde la presidenta Claudia Sheinbaum terminó regañando públicamente a sus propios morenistas con un lapidario:

“¡Todos ustedes: a trabajar más con la gente!”, tras ver cómo algunos legisladores parecían más enfocados en seguirla con el celular que en caminar con la ciudadanía.

Pero el regaño fue apenas la punta del iceberg. Mientras Sheinbaum intentaba desplegar su Plan de Justicia para Trabajadores Agrícolas, habitantes de San Quintín se plantaron afuera del recinto, bloquearon carreteras y exigieron a gritos la destitución de la alcaldesa morenista Miriam Cano Núñez acusada de saqueos, desatención de servicios básicos como agua, luz y seguridad, y de gastos injustificados que han agravado la crisis municipal.

No es una manifestación menor: ciudadanos le gritaron a la presidenta que no querían politiquería y sí soluciones, mientras ella misma terminaba prometiendo enviar un representante federal para supervisar la alcaldía local, algo que de por sí reconoce la incapacidad de las autoridades municipales para gobernar.

Es decir, en lugar de un gobierno presente, lo que se ve es un botín audiovisual de políticos posando para likes en redes sociales, desconectados de la realidad que viven sus comunidades. Los regaños, las promesas de planes o los anuncios mediáticos quedan vacíos cuando en las calles las demandas de salud, servicios básicos, transparencia y rendición de cuentas siguen sin respuesta clara.

Si Morena realmente quiere recuperar legitimidad en Baja California, tendrá que dejar de lado los filtros, los trends y las estrategias de marca personal, y empezar a abrazar el trabajo territorial real que la presidenta misma les exigió. Porque si ni siquiera los suyos escuchan ese llamado, ¿cómo esperan que la ciudadanía lo haga?

You may also like

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

More in:Destacadas