Mexicali, B.C. – Mientras muchas víctimas de violencia aún buscan justicia entre trámites interminables y puertas cerradas, en Baja California se abre una nueva: la del Centro de Justicia para las Mujeres (CEJUM) de Mexicali, el más grande del estado y el tercero en funcionamiento, que promete atención integral, gratuita y con perspectiva de género.
Con una inversión total superior a los 128 millones de pesos en los tres CEJUM de la entidad (Tijuana, San Quintín y Mexicali), la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda encabezó este martes la inauguración del nuevo centro, con un mensaje contundente: “El empoderamiento de la mujer y la erradicación de la violencia no son solo discurso, también son hechos”.

El CEJUM de Mexicali ocupa una superficie de mil 912 metros cuadrados, con espacios diseñados para ofrecer mucho más que apoyo legal o psicológico. Aquí, las mujeres y sus hijas e hijos pueden encontrar desde una ludoteca hasta un consultorio médico, además de talleres productivos, sala de empoderamiento y hasta una boutique. Todo en un mismo lugar. Todo gratuito.
Más que un edificio: una política con rostro de mujer
La mandataria subrayó que este proyecto no es una isla, sino parte de una política integral que ha elevado el antiguo Instituto de la Mujer a una Secretaría de Estado. Con más de 107 mil servicios otorgados a 22 mil mujeres en tres años, Baja California busca posicionarse como un referente nacional en materia de atención a víctimas de violencia de género.

“Este es un espacio donde se atiende con empatía, con calidez, pero también con fuerza institucional. Aquí no hay improvisación”, dijo la directora general del CEJUM, Magdalena Bautista Ramírez, quien además reveló una cifra impactante: si una mujer tuviera que pagar por fuera los servicios que aquí se ofrecen, gastaría hasta 169 mil pesos anuales. En una entidad donde muchas víctimas carecen de recursos para una sola consulta jurídica, este dato lo dice todo.
Justicia en el mismo lugar
La colaboración con la Fiscalía General del Estado permite que en estos centros se inicie el proceso judicial sin que la víctima tenga que trasladarse de dependencia en dependencia. Desde la denuncia hasta la judicialización, todo se concentra bajo un mismo techo. “Se acabaron los peregrinajes institucionales”, afirmó la fiscal María Elena Andrade Ramírez.

El nuevo CEJUM también está equipado con salas de audiencia, cámaras Gesell para entrevistas a menores, espacios seguros y personal capacitado para dar acompañamiento legal y emocional desde el primer contacto.
Más que una obra, una deuda histórica
Baja California no está descubriendo el hilo negro. Está saldando una deuda. Porque detrás de cada ladrillo de este CEJUM, hay una historia que antes no fue escuchada, una denuncia archivada, una vida que pidió ayuda y no la encontró.
Con esta inauguración, Mexicali no solo gana un nuevo edificio: gana un símbolo de justicia para miles de mujeres. Y para quienes aún piensan que la violencia se resuelve con discursos, aquí hay 128 millones de razones que prueban lo contrario.













