Yolanda Caballero
Tijuana, B.C. – Una escena salida de una pesadilla fue descubierta en la colonia Los Venados, donde las autoridades de Baja California confirmaron la detención de tres hombres acusados de participar en un ritual sangriento que terminó en homicidio.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, uno de los detenidos es identificado como Álvaro “N”, alias El Santero, quien encabezaba un grupo que presuntamente realizaba prácticas religiosas de carácter afrocubano y de culto a la Santa Muerte.
El ritual de terror
La investigación revela que, entre la medianoche y las tres de la mañana del 11 de agosto, tres personas fueron privadas de la libertad en un inmueble sobre la calle Camino Viejo a Tecate. Ahí, según los testimonios recabados, las víctimas fueron golpeadas, asfixiadas y finalmente degolladas.
Su sangre no se quedó en el suelo: era recolectada y rociada sobre figuras, objetos y altares que después serían utilizados en invocaciones y “ofrendas”. El hallazgo de estos elementos, manchados todavía con restos hemáticos, confirmó las sospechas de que no se trataba de un crimen común, sino de una ejecución marcada por un trasfondo ritual.

Los detenidos
El operativo se llevó a cabo el 7 de septiembre, cuando agentes de la Agencia Estatal de Investigación, adscritos a la Unidad Especializada en Delitos Contra la Vida, capturaron a Álvaro “N” (El Santero), Edgar “N” (El Árabe) y Ricardo “N” (El Filos). Los tres apenas tenían unos días de haberse establecido en Tijuana, provenientes de distintos estados del país.
En el lugar del cateo, además de las armas y las bolsas utilizadas para ocultar los cuerpos, fueron localizados altares adornados con veladoras negras, figuras de la Santa Muerte y símbolos asociados con prácticas esotéricas.

Una historia que hiela la sangre
Las víctimas, envueltas en plástico, fueron arrojadas en la vía pública como despojos, convertidas en un mensaje que mezcla violencia y superstición. “No fue solo un homicidio, fue un sacrificio”, dijo un investigador que participó en el operativo, bajo condición de anonimato.
Las autoridades no descartan que el grupo buscara extender su influencia en Baja California mediante el terror, utilizando rituales de sangre como parte de su control criminal.
Por lo pronto, los tres detenidos quedaron a disposición de un juez y enfrentan cargos por homicidio calificado con ventaja, informó María Elena Andrade, Fiscal General de Baja California.

La ciudad, sin embargo, sigue estremecida: en Los Venados todavía se habla en voz baja de lo que ocurrió aquella noche, cuando los rezos y las súplicas se mezclaron con gritos de dolor y con el olor metálico de la sangre que corría sobre un altar.












